La Nueva Lira Séptima Edición



Querían Crisis ahi la tienen, ahora presentamos la Séptima Edición de La Nueva Lira, demoramos, pero eso es fruto de las fluctuaciones de mercado, ahora les entregamos esta nueva edición, de que más podría tratarse..........

Editorial

En el sacrílego ir y venir de los dineros fluctuantes e invisibles del capitalismo mecanizado y cibernetizado se enreda el hombre o lo que de él va quedando; y entorpece en la ignorancia, para empezar a cometer suicidios rápidos o lentos, atracos, asesinatos, olvidos. Olvidando las calmas aguas de ríos infantes o polleras olorosas y tibias de niñeces ya lejanas e inocentes, que algunas veces salvaron de la desesperación a sus penas.
El vaivén burlesco de los factores ilegibles de economías duras e incomprensibles, te zangolotea el hombre sin precio que tenemos de nacimiento, el ser sin valor que vomita exaltado por el sube y baja macabro de injusticias ya viejísimas que nosotros inventamos en remotos tiempos y lugares que ya olvidamos. Y somos victimas en este futuro que no vimos en un antiguo pasado sin conciencia, aun, del dolor desgarrador que sufriríamos, en esa distancia antigua.
Entonces en este mercado horripilante de nosotros mismos, queda tumbada la humanidad y la dulzura humana y suena un tuntún espantoso en las bolsas de vacios valores. Y salimos a matar o a un desesperante nada de nada.

Entrevista Poética

Entrevista poética a Don Luis Benítez


Debo dejar claro que esta entrevista virtual tiene la limitante de la distancia y el tiempo, que carece de la fascinante magia de las conversación y de la impredecible dirección de los recíprocos impulsos del cara a cara, del frente a frente, olhos nos olhos. Pero tenemos esta, no menos mágica opción, que tomaremos con gusto, de poder, a pesar de la distancia y el tiempo, lograr conversar virtualmente.

Entrando en las preguntas expongo una como primera.

1.- La inteligencia, un bien muy preciado por la humanidad, con la que hemos logrado sobrevivir hasta aquí. La inteligencia, que todo ser humano necesitó para obtener el sustento, y desde ahí abrirse paso entre las ciencias, las filosofías y las mitologías; esta inteligencia al alcance de cualquier hijo de vecino, se fue transformando en la "viveza" para conseguir las cosas o el dinero para comprar todo lo que se necesite. ¿Sientes que ha ganado espacio el culto a la tontera, que el ser “vivo” es lo correcto ahora, que el vivaracho es quien gana el dinero y con esto alcanza las cosas y que con esto, quienes fueron los que en la historia alargaron la vida hasta este momento, se entregan a una forma de inteligencia mas precaria? O ¿es solo una sensación esta especie de tontería masiva, que esta tontera siempre ha reinado en la humanidad tomando diferentes ámbitos y protagonismos?

- Me inclino más a pensar como factible la segunda opción. Parece inherente a nuestra especie esa viveza mal entendida a la que tú te refieres, al menos todavía. Coincido con Betham en cuanto a su definición –diferente de la de Juan Jacobo Rousseau- respecto de que el hombre nace malo y la sociedad lo hace peor. Si nos fijamos en el grado de evolución de nuestra especie, parece ser un experimento fallido de la naturaleza, porque ella, que ni fisiológicamente ni de ninguna otra manera, deja de cometer grandes errores, al parecer se ha equivocado otra vez al crear algo tan imperfecto como el género humano. Nos ha dotado de un tipo de inteligencia, entre los tantos posibles, que parece que de ninguna manera domina los impulsos naturales a robar, matar, engañar, etc., que son característicos de los primates superiores de los que descendemos. Se suele caracterizar nuestro grado de evolución respecto de algo tan cercano a nosotros como los chimpancés, como un porcentaje de sólo el 2% de diferencia en el genoma de ambas especies. Se suele decir que, en términos de la genética, ello es un paso fundamental; mas quien lo asevera, olvida que compartimos el 60% del genoma con algo tan inferior al chimpancé y al hombre como el langostino… ¿Es entonces una evolución tan grande de la materia, el paso a lo humano? Parece que no, según estos porcentajes. En lo humano, apenas aparece el destello de aquello que lo humano podría haber sido y, definitivamente, no fue, ni en lo privado ni en lo público, lo social. En los tiempos de la evolución de la materia, tal vez sólo seamos –con toda nuestra historia como especie- apenas la tímida punta de algo por venir. Quizá todo nuestro tiempo sobre la Tierra –creo en ello firmemente- con toda la historia y la mitología sobre nosotros mismos que creamos, apenas sea la “escuela preparatoria” para una especie diferente, emparentada con la nuestra, que realice más cabalmente el ideal de lo humano que alcanzamos a forjar en las mejores creaciones de los mejores individuos de nuestra especie. Tengo al respecto muy presente un texto poco conocido de Aldous Huxley, titulado “Mono y Esencia”, donde creo que se esboza la idea principal de esto que digo: que lo bestial se impuso a lo humano posible, aunque sigamos definiendo como humano lo poco que alcanzamos a dibujar en el tiempo. Fíjate si no: ¿Cuántos criminales por un Mozart? ¿Cuántos imbéciles por un solo Benvenuto Cellini, un Leonardo Da Vinci, un Walt Whitman? Verás que no soy precisamente un humanista; me parece que en la balanza, el plato de “lo bueno” de la especie no equilibra el otro. Por otra parte, si los cerdos hubiesen alcanzado el grado tan primario de nuestra conciencia, convirtiéndose como nosotros en “materia consciente de sí misma”, no hablarían de “Humanidad” –así, pomposamente, con mayúsculas- sino que orgullosamente se referirían a “la Cerdicidad” como el grado más elevado de espíritu. La idea resulta grotesca así expresada, pero creo que no deja de llevar razón.

2.- Quizás sea la etapa necesaria, en esta cuestión cíclica de los mundos, para poder pasar a un espacio cargado a la espiritualidad. Después del derroche de talento de los años 40 y 50, y de pasar a la actual fría practica de la viveza humana, quizás el mundo tienda a cargarse al espíritu, si entramos a darle fe a esa lógica, que obviamente tiene millones de matices entre cada etapa de los procesos. Te merece alguna opinión o crees mas bien en un azaroso destino; procesos con una lógica quizás más compleja.

- Lamento no poder ofrecer pruebas de un mayor optimismo. Me parece que no se puede ya creer en una elevación progresiva, indetenible, de la inteligencia o de la evolución de nuestra especie. Está desarrollada tecnológicamente mucho mejor que hace medio milenio, pero la pregunta principal es si alcanzó a comprender que esa capacidad de modificar el mundo a su alrededor –y a sí misma, paralelamente- implica un grave y profundo sentido ético de su accionar sobre la realidad. Espero sinceramente estar equivocado, pero no creo que el hombre del futuro mediato vaya a ser mejor que el de hace mil años. Ni siquiera mejor –en acto y proceder-que el de hace 200 mil años. Sigue siendo una bestia codiciosa, en general y en lo particular también. Se supone que gracias a nosotros, los seres humanos, la mayoría de los animales desaparecerán en los próximos 200 ó 300 años, simplemente porque no nos resultan útiles para nuestro “proyecto” pragmático de mundo. Ello, desde luego, es algo descabellado: estamos destruyendo, no construyendo, pero seguimos haciéndolo, gracias a que los dirigentes de la humanidad están imbuidos solamente del sentido del lucro y, el hombre común, la mayoría de la humanidad, también, aunque en su escala más reducida, tan funcional a las intenciones de los que le explican qué es la realidad y cómo debe ser modificada. La idea de lo espiritual, de lo superador, no fue nunca algo masivo para la humanidad: más bien sirvió de pretexto, desvirtuado su verdadero sentido, para sumirla en más y más ignorancia, la mejor aliada de los que lucran con las ilusiones de los ignorantes, de los que no poseen ni siquiera un boceto de capacidad de análisis: la mayoría de los hombres. Inclusive, esas masas de ignorantes sirvieron de herramienta para acallar a quienes sí comprendieron que nuestra especie había forjado una idea valiosa, la de lo espiritual genuino. ¿Cuántos hombres y mujeres fueron asesinados por defender la idea genuina de lo espiritual, de lo mejor que hemos podido imaginar? ¿Hay elementos reales que permitan afirmar que ello pueda cambiar en el futuro mediato? Creo que no, que posiblemente la especie humana siga su camino de embrutecimiento hasta perder toda conciencia, hasta disolverse en la misma no-conciencia de donde surgió como una promesa incumplida, incumplible por parte de nuestra especie, que apenas alcanzó a vislumbrar esa posibilidad… ¿Resulta esto negativo, lúgubre, desesperanzado? Sí, lo es, pero ello no es un argumento que demuestre la posibilidad de su falacia. Lamentablemente, el diario del día de hoy –todos los sucesivos “diarios del día de hoy”- parecen darle la razón a esta trágica aseveración.


3.- La poesía, que incorpora el humor y las fonético-sonoras formas en estos modernos rumbos, que a veces queda mas en la forma que en el fondo, también es reflejo de este tema que te planteo ¿te parece que debiera ser una constante esta especie de volver a la poesía mas cálida, mas llenita de nosotros o de los otros y no tan sonotrocopoloca….y medio vacía que en un momento tomó espacio, quizás necesariamente?

En la poesía contemporánea existen muy diversas corrientes y aquellas a las que te refieres son solamente dos más. No parece haber primacía de ninguna de las tendencias, lo que no deja de ser una suerte, pues los períodos de preeminencia de una corriente sobre las demás suelen ser pobres, repetitivos y, en definitiva, estériles. Tampoco es este un tiempo de voces "puras": más bien de mestizaje entre corrientes. Así, tienes -por ejemplo- una corriente donde lo subjetivo y lo emocional llega a hacerse intimista (un rumbo que nunca desapareció, por otra parte) pero que admite elementos propios de una suerte de neobjetivismo, trazas apenas, en algunos autores, líneas más gruesas en otros. Personalmente, prefiero aquella poesía que le habla al hombre entero -o que intenta hacerlo- dirigiéndose tanto a su razón como u emoción. No veo conveniencia alguna de hipertrofiar alguna sección en detrimento de otras, como lo hacían las vanguardias durante la modernidad, para afirmar como artículo de fe que tal o cual rumbo -el irracionalismo, el intelectualismo, etc.- era el más adecuado para los tiempos que corrían y que cuantos no cultivaran las mismas recetas estaban definitivamente superados por aquellas supuestas vanguardias. Las búsquedas, hoy en poesía, parecen más personales que guiadas por capillas estéticas y, si ello expone a errores, también es fuente de aciertos.



4.- Los monstruos de la economía y los de mil cabezas que hoy hacen estragos por el mundo y que tienen a las personas comunes, pendientes de cifras inentendibles y factores misteriosos, que gobiernan los pálpitos del amor y de las bolsas, que parecen mas vulnerables pero más monstruos aun; crees que en esta epopeya ya larga del hombre podrá la poesía sobrevivir y no solo sobrevivir, volver a ocupar el lugar que le dimos en algún momento, que las gentes mas simples le dieron, que la hicieron de ellos, como un elemento vital, ¿será la poesía, clave fundamental para entrar a esta ya esperada etapa de espiritualidad que debiera venir, y no me refiero solo a la escrita?

La poesía no sobrevive, sino que vive, y ello en toda las etapas de su ya larga existencia, que abarca hasta la fecha 6.000 años. A lo largo de esa extensa historia del género, hubo innumerables ocasiones para que desapareciera como actividad humana; nada nos hace pensar que esta etapa de la historia mundial sea más dura que las anteriores y nada nos hace pensar que, si la poesía se las arregló para vivir entre catástrofes sociales, cataclismos económicos y abismos políticos durante seis milenios, el próximo vaya a ser el período final. Monstruos siempre hubo; poesía también. Si viene un tiempo de espiritualidad o algo parecido, luego del momento presente, no lo sé. De lo que estoy seguro es de que la poesía seguirá su curso, aunque cambien los paradigmas de lo contemporáneo, algo que estimo como muy probable, tanto para bien como para mal. Respecto de que la poesía pase por una etapa de "retorno" a una popularidad más extendida... pongo en duda que eso alguna vez haya existido; más bien me inclino a pensar que sí sucedió con una parte del fenómeno poético, la denominada poesía popular, pues el fenómeno poético, tras su extenso desarrollo -una señal, precisamente, de vitalidad- es muy complejo como para ser asumido en su conjunto por las capas populares, tal cual hoy las entendemos. La poesía nunca se llevó bien con la "cultura de masas", desde que ésta surgió en Occidente; más bien, se enfrenta silenciosamente a ella y no puede ser digerida por la cultura de masas, que debe simplificarlo todo para poder utilizarlo. Desde luego, esto no es culpa de la poesía ni mucho menos de las masas, sino de aquellos que se benefician -muy concretamente- de esta situación de las cosas. Si esta situación se revierte, por alguna razón hoy impensable, sin duda ello beneficiará tanto a las masas como a la poesía.


5.- Debo decirte que acá en Chile los escritores en general son un grupo muy frío de gentes,(percibo algo muy distinto en su país) individualistas que han perdido la camaradería de antes, los encuentros y encontrones poéticos, las misivas intimas, que de algún modo terminan igual siendo un legado importante para los futuros. Solo nos va quedando la virtualidad de la red mundial, la misivas electrónicas, breves, generalizadas de los links y los chats y que sé yo; que opinión tienes de este nueva herramienta, que sin duda es maravillosa, pero que debe tener sus bemoles, qué impresión tienes tu al respecto de esta comunicación virtual.

No vayas a creer que la Argentina ofrece un panorama más idílico en relación a este asunto. En realidad, salvo muy meritorias y escasas excepciones, su núcleo poético adolece de las mismas patologías observables en otros ámbitos, dentro y fuera de Latinoamérica. Existen el canibalismo, las logias estéticas, los compartimientos estancos, la negación del otro y de la obra del otro, los malos modales, la envidia, la falta de discernimiento, la carencia de una visión global del fenómeno poético y de la relación entre cada una de sus partes, la alevosía, el culto al cálculo y la ventaja efímera. Pero insisto: estos son males mundiales, porque no provienen de la poesía de tal o cual país, sino de la misma naturaleza inferior del hombre. Los poetas de Estados Unidos y de Europa que conozco y trato se quejan de lo mismo -exactamente de lo mismo- en otras lenguas.

La Web ha hecho al menos dos aportes fundamentales al género: el primero, la posibilidad de la comunicación inmediata, el ir y venir de información y de obras de un punto al otro del globo, sin intermediaciones ni períodos de prolongada espera. El segundo aporte se desprendió del primero y consiste en el final del poder absoluto de los lobbies literarios, basados en el formato papel. Antes de Internet, bastaba con dejar afuera de las páginas impresas a los autores molestos, cuestionadores o simplemente inútiles para los propósitos de las organizaciones y capillas literarias; hoy, con Internet, surgieron miles de focos de difusión que no pueden controlar esas capillas literarias, porque la capacidad de comunicación a nivel nacional e internacional se ha multiplicado hasta lo incalculable, en tanto que los feudos de papel son menos que antes de Internet y en relación, menos eficaces para legitimizar discursos a una escala más amplia. Los autores consagrados en su aldea, si expuestos a la mirada crítica de otras latitudes, pueden ser defenestrados o no por esas nuevas opiniones, en un rango de igualdad con otros menos favorecidos en la misma aldea por los árbitros de la elegancia literaria. Quien te lee en otra lengua o simplemente otra latitud, no ha sufrido todavía la marea de propaganda directa e indirecta que sí han soportado los lectores que te rodean, merced a que le caes en gracia a los lobbistas de tu barrio global. Los prestigios tribales ya no cuentan como antes y eso, también, se lo debemos a Internet.

La entrevista poética ha generado unas preguntas que ya son rigor y seguidas por nuestros lectores a cada edición estas son:

6.- Si pudieras elegir una época, quizás distinta a la que te tocó, para desde ella hacer un poema (esto incluye un posible futuro) como te imaginas que seria ese poema.

Seguramente sería distinta su forma, y luego también diferente su contenido. Habitualmente se dice que “el cómo hace el qué” –y eso lleva razón: la forma de decir algo modifica sustancialmente aquello que se dice- mas se olvida la contrapartida: aquello que se dice, en cuanto a significado, modifica asimismo lo que se dice, en cuanto a significante. Resulta sospechoso que algunos sectores hayan creído que sólo variando la forma estaban haciendo un aporte a la poesía contemporánea. La poesía es una delicada y muy fuerte relación entre forma y significado. Si crees que puedes escribir un soneto como variación de algo que escribiste en verso libre, eres un ingenuo. Del mismo modo, si intentas llevar lo que dijiste en verso blanco a una redondilla, una balada o una égloga. Resulta como una traducción, una adaptación a otra lengua. Pero ello no reza solamente para las formas rimadas o libres; también se observa esa diferencia posible cuando nos referimos a tiempos más cercanos al nuestro; sin ir más lejos, si yo fuera un poeta chileno, uruguayo o argentino de los años 60 ó 70, con la fuerte presencia de Pablo Neruda, de Pablo de Rokha, de las reminiscencias de César Vallejo, con la presencia de Jorge Luis Borges, de Frank O’Hara, de Antonio Cisneros, de Mario Benedetti, seguramente ese poema de utópica escritura en esos años sería diferente (fíjate de qué pocos años de diferencia con la actualidad estamos hablando…). Pero si de elegir época para escribir estamos hablando, yo preferiría el siglo XVII en Inglaterra, cuando hubieses tenido influencias de los grandes metafísicos de aquel tiempo, como John Donne o Andrew Marvell, por ejemplo. El poema sería un juego más que ingenioso entre el macrocosmos y el microcosmos, versaría sobre el paso del tiempo, como entidad mayúscula, sobre nuestras cortas vidas: sería una villanela la forma, tratando de conservar en pocos versos, relativamente –lo que también es una alusión desde la forma poética empleada a la corta vida del hombre- una magnitud de significados que van y vienen de una escala a otra. Me hubiese entonces interesado en escribir ese tipo de poema, lo que no significa de manera alguna que entonces lo hubiese logrado.

7.- Crees que debería haber un circuito más movido, más unido en Latinoamérica, deberíamos seguir mirando poco para el lado, dando pequeñas señales a nuestros pares o deberíamos seguir así, solitos, en nuestras búsquedas privadas.

Creo que América latina tiene que asumir de una vez por todas el papel que le cabe, al menos poéticamente, en el contexto internacional. La diferencia entre lo público y lo privado, a escala del individuo, ya ha sido lesionada: hoy el espacio de lo privado invadió lo público y, de igual modo, en la proporción de lo que escribimos en nuestro continente en relación a lo que se escribe a nivel mundial, no podemos limitarnos a pensar en mostrarnos dentro del barrio. Creo que ya es hora de hacerlo a otra escala; si nuestras búsquedas son privadas, ello no quita que seamos capaces de hacerlas valer a escala global. La vidriera latinoamericana ha desaparecido o, si se quiere, se ha ampliado: ya no se trata de una cultura continental, sino de una cultura global, el lado bueno de la tan cacareada “globalización”. No sólo se ha globalizado la crisis económica mundial; también se ha globalizado –y desde antes y con un sentido positivo- la cultura.

Hoy tú no eres exclusivamente un autor latinoamericano; eres un actor –alguien que actúa, que modifica, que ejerce su influencia- a escala internacional: a ti te leen en América latina, mas también en Europa, Estados Unidos, la India, Africa, otros muchos sitios más. ¿El sitio se multiplicó? No. Siempre fue el mismo; sucede que la comunicación entre los distintos sitios se acrecentó y esa es la tendencia, que no va a decrecer sino a crecer en lo venidero. Lo peor que podríamos hacer es seguir considerando a Latinoamérica como una suerte de “archipiélago” de naciones que vienen a quedar en alguna parte al sur del mundo, cuando el planisferio se ha acercado a cada una de sus regiones. Hoy todo queda en el mismo sitio: éste. Y lo dije antes en otra entrevista, realizada por el poeta peruano Paul Guillén, para su blog Sol Negro: “el poeta contemporáneo será internacional o no será”. Al poeta latinoamericano le caben las mismas reglas: ya no se trata la cultura de un espacio acotado llamado “Chile”, “Argentina”, “Latinoamérica”, “Europa”, “Estados Unidos”, “la India”. Si el mundo se expandió o se acercó, ello no puede ser más beneficioso para los “países periféricos”, como éramos denominados hace sólo una década… ¿Quién usa esa expresión ahora? ¿se puede hacerlo con un mínimo criterio de verdad? Me parece que no, al menos desde el marco de la cultura. ¿Tiene la cultura hoy un solo núcleo, el “centro dorado”, como lo fueron antes París o más recientemente, New York? No. La cultura hoy es más compleja, recién estamos digiriendo tan tremendo cambio. Tiene muchos núcleos o, tal vez, por el momento, no tiene ninguno. ¿Es eso malo para la cultura latinoamericana? No. Puede que la cultura occidental esté cambiando de paradigma… ¿Qué buen momento de la historia nos ha tocado, no es verdad? El problema es hacerte cargo cabalmente del momento de la historia que estás viviendo, también desde lo cultural: sabemos que los grandes cambios habitualmente se dan en la cultura –son su anticipo- antes de terminar de pronunciarse en los otros campos. ¿Y si eso es lo que está ocurriendo y no nos dimos cuenta del todo, aun, en Latinoamérica? Pues no nos dejará de afectar igualmente, el mismo modo que al resto del mundo, nos guste o no.


8.- ¿Cuál sería un sueño que se te aparezca o lo tengas colgando de tus instantes estos últimos tiempos, y por qué crees que es?

Uno muy común a la humanidad: el de una caída interminable, un sueño donde nunca llego al fondo. Soñaba con eso muy seguidamente cuando era niño y luego desapareció. Ahora volvió pero con una variante: veo caer a mi alrededor a cientos de personas, es una lluvia de personas de la que formo parte. Creo que la situación mundial influyó en esta imagen de caída colectiva.


9.- ¿Cuál sería una derrota poética que te dolería, a nivel personal o universal?

Me dolería que la poesía, no ya la propia, sino el conjunto de lo que escribimos en Occidente, no pudiera dar cuenta de los cambios que se produzcan en lo venidero. Pero siempre ha podido referirse al hombre vivo en cada etapa de la historia, conque el temor a que ello se produzca es infundado… aunque allí está, de todas maneras.



10.- ¿Qué poema, si piensas en uno que no hayas escrito tú, te hubiera gustado escribir a ti y por qué?

Varios, varios. Si tengo que hacer una apretada selección, “Residencia en la Tierra”, de Neruda, porque lo veo como un solo poema magnífico, sólido como un bloque de basalto, bien afirmado en la condición humana; “El Poema de los Dones”, de Jorge Luis Borges, esa estructura impecable de la que es imposible quitar una sola palabra sin que todo el edificio poético se desmorone; “El Anzuelo de Piernas Largas”, de Dylan Thomas, porque parece un poema de amor y es un poema sobre todas las cosas; “Vendrá la muerte y tendrá tus ojos”, de Cesare Pavese, que resume la soledad innata del hombre en un vórtice de significados que desagua en ese terrible y magnífico verso final: “descenderemos al abismo solos”; cualquiera (todos y cada uno) de los poemas del gran César Vallejo, que hablan desde regiones que parecen negadas a las posibilidades del lenguaje hasta que los leemos.


11.- ¿A qué poeta muerto te hubiera gustado conocer?

A Dylan Thomas, sin duda alguna, a mi maestro. Cuando vivía en Nueva York, fui como todos en peregrinaje poético hasta la White Horse Tavern, en la avenida Huston 567, allí de donde salió tras beberse los 18 whiskies, rumbo a la posteridad, y comprobé que el propietario tuvo el buen tino de dejar las cosas tal cual estaban esa noche de 1953; sólo agregó fotos de Dylan en las paredes, unas muy buenas fotos en blanco y negro, que es como recuerda la memoria. En la barra del bar, te puedes sentar frente a una donde están Dylan y su amigo John Cage, riendo y bebiendo ante la cámara y, después de un rato, descubres que están sentados a la barra exactamente donde tú te encuentras. El efecto es fantasmal, como si estuvieras sentado frente a un espejo que da al pasado. Percibes mucho de Thomas allí, inevitablemente.



12.- Qué acto poético, sin limitarte en los recursos, ni escatimar esfuerzo, se te ocurriría hacer que puedas contarnos.

El performing, por suerte, parece estar volviendo. Tengo amigos en Lima que se dedican a cosas así, entre ellos Gustavo Reátegui Oliva, buen poeta y performer. Si pudiera, reuniría a poetas de todas partes del mundo, leyendo y actuando sus poemas durante un día entero, ocupando todas y cada una de las calles, los autobuses, los trenes subterráneos y los edificios de una ciudad grande, pero sin dar previo aviso a sus desprevenidos habitantes. Una suerte de “ciudad tomada” por la poesía. Sería algo muy fuerte, sin duda…


13.- Que poema o verso te ronda, te entusiasma, en estos tiempos, puede ser tuyo o de otro poeta, que puedas compartir con nosotros, como un regalo poético para los lectores de La Nueva Lira.

Para los amigos lectores de La Nueva Lira, obsequio un poema de un nuevo libro, que está por lanzar Ediciones Sol Negro, de Lima, y que lleva el título de “Manhattan Song”, al que pertenece el siguiente:



Underground New York


Arriba sopla el cannabis

El viento de la ciudad entre los que hablan solos

Y aquí abajo los trenes brillan y van y vienen

Por el cribado laberinto. La mujer negra borracha sola

A medias incorporada sobre el banco de la estación Lexinton

Le explica interminablemente al prudente policía

-Oigo apenas entre el bosque de sombreros que sonríen

Las blancas manos que aprietan sus carteras

Los impávidos latinos que como yo

Son bárbaros en la farsa de Roma-

Los detalles de una muerte –es su esposo un niño o su trabajo-

Que la llevaron al abandono de la recta vertical de su cuerpo larguísimo

Al charco que bajo el banco de la culpable se derrama. Al abandono.

Entonces la pequeña japonesa

-Dónde dejó la vitrina minúscula de su caja de música

El tu-tu absurdo como la envoltura de un bombón

A mitad de camino entre los agujeros de las medias de baile

Y la cara de la loca-

Hizo un rotundo croisse

Burlando con su pelo de teñido amarillo

Las mandíbulas verticales

Clavada en puntas de pie sobre el piso en movimiento

Un lago de los cisnes a toda carrera

Bajo el piso nevado de Manhattan.


Luego el vaso blanco de su delicado y dignísimo gesto

Entre saltos y reverencias y miradas a otra parte

Sin abandonar el otro lado desde donde no nos miraba.

Dónde estaba la pequeña japonesa

En qué salón de luces y de aplausos

Cuando en medio del vagón inclinó el tronco y la cabeza

Y extendió las manos de uñas despintadas

La boca torcida por su risa demente.


En el fondo del vaso sola como su alma la moneda.




14.- ¿Desde dónde preferirías escribir un poema, si realmente pudieras, y por qué?


Desde la placenta materna

Desde el más allá

Desde otro planeta en otra galaxia.

Desde un planeta en otra galaxia, sin lugar a dudas. Siempre me llamó la atención que, en las historias de ciencia-ficción, nunca alistan entre la tripulación a un poeta, para que vaya registrando poéticamente cada descubrimiento, cada nuevo mundo.


DATOS DEL AUTOR

El poeta, narrador, ensayista y dramaturgo Luis Benítez nació en Buenos Aires el 10 de noviembre de 1956. Es miembro de la Academia Iberoamericana de Poesía, Capítulo de New York, (EE.UU.) con sede en la Columbia University, de la World Poetry Society (EE.UU.); de World Poets (Grecia) y del Advisory Board de Poetry Press (La India). Ha recibido el título de Compagnon de la Poèsie de la Association La Porte des Poètes, con sede en la Université de La Sorbonne, París, Francia. Miembro de la Sociedad de Escritoras y Escritores de la República Argentina. Ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales por su obra literaria, entre ellos el Primer Premio Internacional de Poesía La Porte des Poètes (París, 1991); la Mención de Honor del Concurso Municipal de Literatura (Poesía, Buenos Aires, 1991); el Segundo Premio Bienal de la Poesía Argentina (Buenos Aires, 1992); el Primer Premio Joven Literatura (Poesía) de la Fundación Amalia Lacroze de Fortabat (Buenos Aires, 1996); el Primer Premio del Concurso Internacional de Ficción (Montevideo, 1996); el Primo Premio Tuscolorum Di Poesia (Sicilia, Italia, 1996); el Tercer Premio Eduardo Mallea de Narrativa (Buenos Aires, período 1995-1997); el Primer Premio de Novela Letras de Oro (Buenos Aires, 2003); el Accesit 10éme. Concours International de Poésie (París, 2003) y el Primer Premio Internacional para Obra Publicada “Macedonio Palomino” (México, 2008). Sus 15 libros de poesía, ensayo, narrativa y teatro han sido publicados en Argentina, Chile, España, Estados Unidos, México, Venezuela y Uruguay y obras suyas fueron traducidas al inglés, francés, alemán, italiano, flamenco, griego y macedonio.


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Don Luis, es un honor tenerlo de invitado a nuestro espacio la entrevista poética de La Nueva Lira. Personalmente, he asumido esta tarea encantado y gustoso y muy sinceramente me encantaría que esta relación poético-virtual se pudiera mantener más allá del formato de la revista y por que no, más allá de las frontera física que nos separan.






Receta Poética



Cada vez que hablamos de pobres, de crisis, de vacas flacas, de tercer mundo, aparece el frijol, semilla milenaria y noble, análoga de los hombres del planeta. Por que salen de la tierra, por que los hay blancos negros, amarillos, mestizos y extraños.
Entonces nos comemos y nos engullimos a nosotros mismos, padres, madres, hermanos incluidos.
En esta ocasión, con riendas. Prepararemos esta receta para masticar la blanda tierra hecha semilla, suave, lechosa y tierna entre los dientes, enrollada por locas bridas de trigo mancillando el alma inexpugnable de frijol, americano por hecho y por derecho. Porotos. Con riendas. Receta campesina, evocadora, criaturera.
Se recomienda usar el frijol gris, también conocido como poroto burro, se sumergen en simple agua por noche entera, para que remojen su cuerpo frio, suave, de tosca porcelana, hasta arrugar su piel y quedar a la merced de nuestra preparación.
Ya limpitos y arrugaditos se cosen en abundante agua fría, con lo que tengan de aliños, para la enjundia; cebollas en cubos, ajo en picadillo, acelga terrosa, zapallo color de ocaso encendido de verano. A esta caldosa pócima salada a gusto, este puchero sencillo y campero, hecho de nuestros hermanos gloriosos y vilipendiados también, porotos de tomo y lomo, solo le va faltando el toque final, las famosas riendas. Estas ataduras de libertad serán simples tallarines, espagueti, pasta italiana, masa larga como cordones de zapato, las bridas farináceas de milenaria existencia, acompañando hasta cocerse en el mezclado todo culinario, caliente, fragoroso, humeante de vida y vidas tras vidas. Luego servido, con ají, paprika o cebolla escabechada, es un manjar para épocas de duras crisis y de inviernos aun mejor.
Cabalgarán hacia la libertad en tu estomago guiado por las desordenadas riendas de su eterna receta de sencillez sureña. Porotos con rienda y humedad, porotos con rienda e invierno, porotos con rienda y pobreza, son unos para otros y así no más se instalan en nuestro recetario poético por si las vacas flacas mugen, o por si ya no mugen y están a punto de morir, y si las vacas están gordas y rebosantes y mugen los cantos de la abundancia y la bonanza, igual vengan a nuestra mesa a reanudar el canto de tantos hombres ausentes y presentes.